Después de las pruebas hay que decidir: lanzarse (go), ajustar y volver a probar (pivote) o abandonar (no-go). Una decisión basada en hechos, no en el apego emocional a la idea.
Los criterios de decisión
- Prueba de demanda: ¿ha habido reservas o altas de verdad?
- Viabilidad: ¿puedo entregar con mis medios y competencias?
- Rentabilidad: ¿es alcanzable el umbral de rentabilidad?
- Ganas: ¿sigo teniendo energía para sacar adelante este proyecto?
Un no-go no es un fracaso: es un ahorro de meses de trabajo y de dinero. Muchos emprendedores de éxito abandonaron varias ideas antes de dar con la buena. Lo importante es decidir pronto, sobre hechos, y volver a empezar con más fuerza.
Para recordar: cruza demanda probada y viabilidad para decidir go, pivote, nueva prueba o no-go. Renunciar a tiempo, sobre hechos, es una victoria, no un fracaso.