El MVP (Minimum Viable Product, producto mínimo viable) es la versión más pequeña de tu oferta capaz de verificar una hipótesis con clientes reales. El objetivo no es impresionar, sino aprender rápido y a bajo coste.
El bucle Construir → Medir → Aprender
Ejemplos de MVP
- Una página de venta con un botón «reservar», antes incluso de producir.
- Un servicio prestado a mano para 5 clientes, sin automatización ni aplicación.
- Un vídeo de demostración para medir el interés.
- Una simple hoja de cálculo o una cuenta de Instagram antes que cualquier sitio web.
Un buen MVP se construye en unos días y por unas pocas decenas de euros. Si hacen falta seis meses y 20.000 € para «solo probar», ya no es un MVP. Preferimos la vergüenza de un producto imperfecto a la ruina de un producto perfecto que nadie esperaba.
Para recordar: el MVP es la versión mínima que prueba una hipótesis con clientes reales, dentro del bucle Construir → Medir → Aprender, rápido y a bajo coste.