Querer gustar a «todo el mundo» es no llegar a nadie. El persona es el retrato robot de tu cliente ideal: una persona concreta a la que hablas como a un amigo.
Lo que contiene una ficha de persona
Los apartados clave
- Identidad: nombre, edad, situación, profesión (hazlo vivo).
- Objetivos: lo que busca conseguir.
- Frustraciones: lo que hoy le impide lograrlo.
- Presupuesto y canales: cuánto puede pagar, dónde se informa.
Un buen persona cabe en una página y se apoya en tus entrevistas reales, no en tu imaginación. Una vez bien definida Lea, cada decisión (mensaje, precio, canal) se vuelve evidente: «¿esto ayuda a Lea?».
Para recordar: el persona es el retrato preciso de tu cliente ideal (identidad, objetivos, frustraciones, presupuesto). Guía todas tus decisiones.