La experiencia de usuario (UX, del inglés User Experience) designa el conjunto de sensaciones que tiene una persona cuando interactúa con un producto, un sitio web o un servicio. No se limita a la pantalla: abarca la facilidad de uso, la emoción, la satisfacción y la eficacia.
Los componentes de la UX
Una buena experiencia se apoya en varias cualidades que se complementan:
- Útil — el producto responde a una necesidad real.
- Usable — resulta sencillo de manejar.
- Deseable — atrae e inspira confianza.
- Accesible — cualquier persona puede utilizarlo.
- Localizable — la información se encuentra con facilidad.
La UX no consiste, por tanto, en «hacerlo bonito», sino en resolver un problema para una persona real, en un contexto real. El diseñador UX se pone constantemente en el lugar del usuario para anticipar sus expectativas y sus frustraciones.
Para recordar: la UX consiste en diseñar para las personas antes que para la pantalla. Una interfaz lograda pasa desapercibida.