Las pruebas con usuarios consisten en observar a personas reales mientras utilizan tu producto o prototipo. Es la forma más fiable de saber si un diseño funciona.
Cómo proceder
- Plantear una tarea concreta (p. ej.: «encuentre y compre un producto»).
- Observar en silencio, sin guiar al usuario.
- Anotar las dudas, los errores, los comentarios.
- Escuchar lo que la persona piensa en voz alta.
Buena noticia: no hacen falta multitudes. Probar con cinco personas revela ya la gran mayoría de los problemas importantes. Lo esencial es mantenerse neutral: si hay que explicar cómo se hace, es que la interfaz no está lo bastante clara. Cada bloqueo observado es una ocasión valiosa para mejorar el producto antes de publicarlo.
Para recordar: tú no eres tu usuario. Observar vale más que suponer.