Un prototipo es una versión interactiva y navegable del producto. A diferencia del wireframe estático, simula el funcionamiento real: se puede pasar de una pantalla a otra.
Para qué sirve un prototipo
- Probar los recorridos con usuarios reales antes del desarrollo.
- Comunicar la idea al equipo y a los clientes de forma concreta.
- Detectar los problemas de uso muy pronto.
Un prototipo puede ser más o menos fiel: de baja fidelidad (simples pantallas enlazadas) para validar una lógica, o de alta fidelidad (próximo al producto final) para probar el resultado en detalle. Herramientas como Figma permiten enlazar las pantallas mediante zonas interactivas en pocos minutos. La gran ventaja: cuesta mucho menos corregir un prototipo que código ya escrito.
Para recordar: el prototipo da vida a la idea antes que el código. Un clic vale más que mil explicaciones.