La arquitectura de la información (AI) consiste en organizar y estructurar el contenido para que los usuarios encuentren fácilmente lo que buscan. Es el esqueleto lógico del producto.
Los principios clave
- Agrupar los contenidos relacionados en categorías coherentes.
- Jerarquizar de lo más general a lo más concreto.
- Nombrar las secciones con palabras que el usuario entienda.
- Limitar la profundidad para no perderse.
Una técnica útil es el card sorting (clasificación de tarjetas): se pide a los usuarios que ordenen ellos mismos los contenidos. Eso revela su lógica mental, a menudo distinta de la nuestra. Una buena arquitectura hace que la navegación resulte evidente: el usuario siempre sabe dónde está, de dónde viene y adónde puede ir. Es el cimiento sobre el que descansan todas las demás decisiones de diseño.
Para recordar: una información bien ordenada se encuentra sin esfuerzo. Estructura según la lógica del usuario, no la tuya.