Un buen plan alimentario parte de un objetivo claro y alcanzable, no de una obligación impuesta.

¿Qué objetivo?

  • Mantener el peso y la energía.
  • Perder peso de forma progresiva.
  • Ganar masa o tono muscular.
  • Mejorar la salud general y el bienestar.

El método SMART

Un buen objetivo es Específico, Medible, Alcanzable, Realista y Temporal. Por ejemplo: «comer verduras en cada comida durante un mes» vale más que un vago «comer mejor».

Recuerda: para un objetivo ligado a una patología o a una pérdida de peso importante, déjate acompañar por un profesional sanitario.

Para recordar: un objetivo preciso y progresivo se sostiene en el tiempo. Vale más un paso pequeño y constante que un gran esfuerzo abandonado.