La planificación (o meal prep) es la mejor aliada de una alimentación equilibrada a largo plazo.

Los beneficios

  • Se gana tiempo entre semana.
  • Se evitan las comidas improvisadas, a menudo menos equilibradas.
  • Se reduce el desperdicio y el gasto.

Cómo hacerlo

Elige un momento de la semana para: establecer un menú de unos días, hacer una lista de la compra precisa y luego preparar por adelantado algunas bases (verduras lavadas, cereales cocidos). Bastan unos cuantos táperes herméticos.

Para recordar: planificar una vez por semana simplifica todas las comidas siguientes. Un poco de organización evita mucha improvisación.