¿Cómo organizar los aportes? No existe una regla única, pero sí referencias prácticas.
Un reparto clásico
- Desayuno — para empezar el día con energía.
- Comida — a menudo la ingesta más completa.
- Cena — más ligera, para dormir bien.
- Tentempié — opcional, útil si aparece el hambre (fruta, frutos secos).
La regularidad ante todo
Comer a horarios regulares evita los antojos y el picoteo. Tanto si haces tres comidas como tres comidas más un tentempié, lo importante es que te convenga y cubra tus necesidades.
Para recordar: repartir la energía a lo largo del día limita los bajones y las ganas de picar.