Pasemos a la práctica con un día tipo, sencillo y equilibrado.
Un día de ejemplo
- Desayuno — copos de avena, fruta fresca, yogur natural.
- Comida — filete de pollo, arroz integral, verduras de temporada, un chorrito de aceite de oliva.
- Tentempié — un puñado de almendras y una fruta.
- Cena — crema de verduras, huevos, pan integral.
El principio
Cada comida combina una fuente de proteínas, verduras, una parte de féculas y un poco de grasas buenas. Las cantidades se adaptan al hambre y a la actividad.
Para recordar: un día modelo sirve de base para duplicar y variar. La idea no es copiarlo, sino inspirarse en él.