Los saldos intermedios de gestión (SIG) trocean la cuenta de resultados en etapas para entender cómo se forma el resultado. Que no cunda el pánico: son escalones lógicos.
Los escalones clave
- Margen comercial: lo que genera la actividad de compraventa.
- Valor añadido: la riqueza creada por la empresa, antes de remunerar a los empleados y al Estado.
- Excedente bruto de explotación (EBE): la rentabilidad del negocio principal, antes de amortizaciones y financiación. Un indicador muy seguido.
- Resultado de explotación: el EBE una vez tenidas en cuenta las amortizaciones.
Cada escalón aísla una fuente de rendimiento. Si el resultado final decepciona, los SIG muestran en qué nivel aparece el problema.
Para recordar: los SIG son como los escalones de una escalera. El EBE es el más escrutado: mide la rentabilidad pura de la actividad.