El endeudamiento mide el peso de las deudas en la financiación de la empresa. La deuda no es mala en sí misma: financia el crecimiento. Pero demasiada deuda debilita.
Los indicadores clave
- Ratio de endeudamiento: deudas ÷ fondos propios. Por encima de 1, la empresa debe más de lo que posee en propio.
- Capacidad de devolución: deudas financieras ÷ EBE. ¿Cuántos años para devolverlo todo? Más allá de 3 o 4 años, conviene estar alerta.
- Autonomía financiera: fondos propios ÷ total del pasivo. Cuanto más alta, más independiente es la empresa de los bancos.
Una empresa demasiado endeudada es vulnerable: la menor caída de actividad le impide devolver el dinero, y los intereses lastran el resultado.
Para recordar: un poco de deuda es sano, demasiada deuda es peligroso. Mira si la empresa puede devolverla con lo que gana.