Trello se inspira directamente en el Kanban, un método nacido en las fábricas de Toyota para visualizar el flujo de trabajo y evitar los cuellos de botella.

El principio

El trabajo se representa como tarjetas que avanzan, columna tras columna, hasta quedar completadas. El objetivo: ver el trabajo en lugar de guardarlo en la cabeza o en una lista ilegible.

Tres ideas clave

  • Visualizar — cada tarea está a la vista de todos.
  • Limitar el trabajo en curso — no empezarlo todo a la vez.
  • Dar fluidez — detectar dónde se atasca y desbloquearlo.

La gran ventaja: el método se adapta a todo, desde una mudanza hasta el lanzamiento de un producto, sin jerga ni formaciones pesadas.

Recuerda: el Kanban consiste en hacer visible el trabajo para que avance mejor.