Usar la IA de forma responsable también implica pensar en la propiedad intelectual, la honestidad y la huella medioambiental.
Derechos de autor
El estatuto jurídico de los contenidos generados sigue siendo cambiante. Regla prudente: considere la IA como una ayuda, retrabaje y verifique, y no afirme que una creación es 100 % humana si no lo es.
Transparencia
En un contexto profesional o pedagógico suele recomendarse indicar cuándo un contenido se ha producido con ayuda de la IA. La honestidad refuerza la confianza.
Impacto medioambiental
Entrenar y ejecutar modelos consume energía. Un uso razonado (evitar consultas inútiles repetidas) es un valor que conviene transmitir.
Síntesis del módulo: un formador en IA creíble es el que habla tanto de los límites como de las promesas. Eso es lo que inspira confianza a un público adulto.