Nunca tendrás una segunda oportunidad de causar una buena primera impresión. Los primeros segundos de un contacto determinan a menudo el resto de la relación.
Lo que cuenta desde el principio
- La sonrisa y una mirada franca.
- Un apretón de manos o un saludo con seguridad.
- Una indumentaria adecuada al contexto.
- Un tono de voz sereno y cercano.
Por teléfono o por videollamada, la energía y la claridad sustituyen al lenguaje corporal. Se dice que una sonrisa «se oye» por teléfono: es cierto. Cuida también tu frase de entrada, breve y centrada en el cliente más que en ti.
Recuerda: la primera impresión se juega en unos segundos y se fija de forma duradera. Prepárala en lugar de sufrirla.