Más allá del prompt básico, algunas técnicas multiplican sus resultados.
1. Asignar un rol («role prompting»)
«Eres un corrector exigente…» orienta el tono y la experiencia de la respuesta.
2. Mostrar un ejemplo («few-shot»)
Facilite un modelo: «Este es el estilo que quiero: [ejemplo]. Redacta la continuación con el mismo espíritu.» La IA imita el formato dado.
3. Iterar
La primera respuesta rara vez es perfecta. Siga el hilo: «Más corto», «Añade un ejemplo concreto», «Cambia el tono a uno más cercano». Es un diálogo, no una máquina tragaperras.
4. Dividir las tareas complejas
Para un trabajo grande, avance por etapas: «Primero, propón un plan» y después «Desarrolla la parte 2».
5. Pedir a la IA que mejore su prompt
Truco meta: «Esta es mi petición. ¿Cómo la reformularías para obtener un mejor resultado?»
Para transmitir: la iteración es el gesto más importante que se puede enseñar a un principiante. Nadie acierta a la primera, y es completamente normal.