La mayoría de las fichas que no venden sufren los mismos defectos. La buena noticia: son errores fáciles de corregir una vez que se conocen. Repasemos los más habituales.
Las trampas clásicas
- Un título vago: «Artículo estupendo» no dice nada. Queremos saber qué es, de inmediato.
- Una sola foto, o fotos oscuras: el comprador no puede imaginarse el producto.
- Una descripción demasiado corta que olvida las medidas, el material o el uso.
- Un precio incoherente (demasiado bajo, se duda de la calidad; sin explicación cuando es alto).
- Una categoría equivocada: el producto se vuelve imposible de encontrar para quien lo busca.
- Un stock sin actualizar: vender un artículo agotado decepciona y daña tu reputación.
La regla de la mirada nueva
Antes de publicar, relee tu ficha como si no conocieras el producto. Hazte tres preguntas: «¿Entiendo qué es? ¿Tengo toda la información para decidir? ¿Esto me da confianza?». Si dudas en alguna de ellas, el comprador también dudará.
Un buen reflejo: enseña tu ficha a alguien cercano que no conozca el producto. Sus preguntas te revelan exactamente lo que falta.
Para recordar: título vago, foto única, descripción demasiado corta, categoría equivocada y stock sin actualizar son los errores más frecuentes. Relee siempre tu ficha con mirada nueva antes de publicar.