Una promoción bien pensada llama la atención, desencadena la compra y da a conocer tu tienda. Pero malvendida sin estrategia, recorta tu margen sin construir nada. El reto es promocionar con inteligencia.
Los tipos de promociones
- El descuento clásico (-15 %) sobre uno o varios productos.
- La venta flash: un descuento fuerte durante muy poco tiempo, que crea urgencia.
- El descuento por cantidad: «la 2.ª unidad al -50 %», que aumenta el ticket medio.
- Los gastos de envío gratis a partir de un importe, que animan a añadir un artículo.
Promocionar sin devaluarse
Algunos principios para que la promoción trabaje a favor de tu tienda:
- Fija una duración limitada y visible: sin fecha límite no hay urgencia.
- Mantén un margen: calcula el precio rebajado antes de anunciarlo.
- Reserva los grandes descuentos para los momentos clave (lanzamiento, liquidación, fechas fuertes).
- Evita la promoción permanente: si todo está siempre rebajado, nada tiene valor.
Una venta flash de 48 horas bien anunciada puede generar más ventas que un descuento tibio repartido a lo largo de un mes: es la escasez en el tiempo la que empuja a decidir ahora.
Para recordar: varía los formatos (descuento, venta flash, cantidad, envío gratis), limita la duración para crear urgencia y preserva siempre tu margen. Evita la promoción permanente.