En el marketplace, el comprador no puede tocar ni probar tu producto. La foto sustituye la experiencia en tienda: es ella la que provoca el clic y después las ganas de comprar. Una foto mediocre anula todos tus demás esfuerzos.
Las reglas de una buena foto
- Luz natural: cerca de una ventana, sin flash agresivo, en las horas de más claridad.
- Fondo neutro: una pared clara o una superficie lisa realza el producto.
- Nitidez: estabiliza la cámara y enfoca sobre el producto.
- Encuadre: el producto ocupa la mayor parte de la imagen, bien centrado.
Mostrar desde todos los ángulos
Una sola foto no basta. Multiplica los puntos de vista para despejar dudas y evitar sorpresas desagradables:
- Una foto principal clara, que sirve de miniatura en los resultados.
- Fotos de detalle (material, acabados, textura).
- Una foto en uso (el producto utilizado, puesto, en contexto) para ayudar a imaginárselo.
- Una foto que dé la escala (junto a un objeto conocido o con las medidas).
La primera imagen es decisiva: es la que aparece en el listado de productos. Elige la más atractiva y la más legible en tamaño pequeño. Si no destaca entre decenas de otras, nadie hará clic en tu ficha.
Para recordar: la foto sustituye a la prueba en tienda. Luz natural, fondo neutro, nitidez y varios ángulos incluyendo una imagen en uso: cuida sobre todo la foto principal.