La foto es a menudo el primer — y a veces el único — criterio de decisión. No hace falta material caro: un móvil reciente y unos cuantos buenos hábitos bastan para conseguir fotos que dan ganas de comprar.
La lista de comprobación de una buena foto de producto
Los errores que hay que evitar
- Un fondo recargado que desvía la atención del producto.
- Fotos oscuras o amarillentas: la luz del día corrige la mayoría de los defectos.
- Una imagen demasiado retocada que ya no corresponde al producto real: cuidado con las decepciones y las devoluciones.
Un hábito sencillo y gratuito: fotografía cerca de una ventana, de día, con el producto sobre un fondo liso (una hoja, una pared clara). Haz varias tomas y quédate con las más nítidas. Esta pequeña disciplina basta ya para diferenciarte de muchos vendedores.
Para recordar: fondo neutro, buena luz, varios ángulos, nitidez y escala son los cinco hábitos de una foto que vende. Un móvil cerca de una ventana suele bastar.