La velocidad no es un detalle técnico: es un asunto de negocio.
Tres razones para prestarle atención
- Posicionamiento (SEO): Google utiliza la velocidad como criterio de clasificación. Un sitio rápido sube en los resultados.
- Experiencia de usuario (UX): un visitante impaciente abandona un sitio que va lento.
- Conversiones: cada segundo que se gana aumenta las probabilidades de que un visitante compre o te contacte.
Para recordar: la velocidad influye tanto en tu visibilidad como en tu facturación.